inicio
Lunes, 30 Abril 2012 09:00

Musicland: Desastroso Festival

Escrito por 
Valora este artículo
(1 Votar)

Evento: Musicland Festival

Fecha: 27 y 28 de Abril del 2012

La pésima organización del Musicland no estuvo a la altura de su buen cartel ni de la gente que había decidido asistir.

No llovía, diluviaba. A las seis, la hora de la apertura de puertas, comenzó una tempestuosa tormenta que tuvieron que aguantar espartanamente todos los que esperaban a que les dejaran entrar. Pasaba el tiempo y la fuerza del agua que caía del cielo disminuía, pero no paraba. 
Una hora después, parecía que todo estaba listo y que iba a dar comienzo el espectáculo prometido. Pero para muchos todavía quedaba un buen rato.

En el escenario tres, el de los New beats, Gomad and Monster inauguraron el festival. El público se arremolinaba debajo de la única carpa que había en todo el recinto. Mientras tanto, el resto de los asistentes esperaban en la puerta, sin posibilidad de salir, porque sino no podrían volver a entrar más tarde. Si querían consumir tenían que gastarse su dinero allí. Lo importante es sacar beneficios, lo demás es secundario.

El escenario Ambar, dedicado integramente al Hip Hop abrió su programación con los catalanes Falsalarma, siendo cancelados Guante Blanco, Agorazein y Juaninacka, una verdadera lastima pero bueno, ahí estaban Titó y El Santo abriendo la jornada con el tema que da titulo a su ultima referencia, “Dramática”. A esta le siguieron Universos Paralelos y Ponlo Otra Vez, con la que terminaron de ganarse a un público que entraba rápido para coger sitio y mover el cuello. Lo siguiente al trío de canciones de “Dramática” fue un combo de “Alquimia”, la dura Bondad O Malicia y Vete A Casa, ya un clásico, para volver a temas más nuevos como Ahí Fuera, Causa Y Efecto o Sudores y Lagrimas. A estas alturas el aspecto del publico ya presentaba una buena entrada, lo suficiente como para que Titó y El Santo se atrevieran con unos temas personales, para terminar con La Voz de Ya y Full Time de “Ley De Vida” demostrando manejar al publico a su antojo sin ninguna muestra de debilidad, pues son una de bandas más en forma del hip hop español.

Sin embargo, en el escenario indie todo seguía igual. Ante las insistentes preguntas, los miembros de la organización simplemente podían decir que ese era el lugar que más daños había sufrido y que no se podía dar comienzo hasta que el notario diese el visto bueno. A simple vista, los "daños" no eran tan evidentes. Ambos escenarios, el de hip-hop y el de indie, estaban tapados, para que los instrumentos y los músicos no pudieran mojarse. Además, los dos tenían una lona azul de plástico resbaladizo (llena de agua) cubriendo el césped artificial. Pero en uno ya había personas escuchando música y en el otro brillaban por su ausencia. Lo más curioso, es que nadie se movía para mejorar eso que supuestamente estaba mal.

Unos minutos después, comenzaron a oírse rumores de que las actuaciones de los grupos indies se habían cancelado, mientras se veía como Estrella Polar y Eladio y los seres queridos bajaban todas sus cosas del escenario. Tuvo que pasar poco tiempo para que se confirmara que estos no actuarían, pero el resto se mantenía igual (o eso decían). La organización había firmado un acuerdo con el ayuntamiento en un horario estipulado y tenían que mantenerlo.

duo kieMientras, en el escenario de Hip Hop, Duo Kie, quienes siguen con su gira “Celebri Mortis”. Humor, critica social y muchas ganas de fiesta es lo que este grupo madrileño ofrecio cuando entraba la noche. A destacar temas como En el Club con 50 Centímetros y Yeah. Tras ellos, ya de noche, comentar que este escenario llevaba un retraso de una hora en su programación anunciada, los andaluces SFDK llevaban tiempo sin tocar y su actuación se esperaba con ganas, tantas que fue más potente de lo esperado. La continua hiperactividad de Zatu por el escenario, no paro ni un momento, contagio al público a moverse y a imitar sus continuos bailes, haciendo referencia al “Siempre Fuertes”. Sonaron temas como Hablando De Nada, Pruébalo, S.E.V.I.L.L.A o la que más animo al publico, El Liricista en el Tejado.

Hasta pasadas las nueve la gente no pudo irse situando encima de la lona del escenario abandonado. Nadie sabía nada, no habían sido informados de los cambios. A las diez menos diez, por fin, se pudo ver a El columpio asesino. Los navarros fueron recibidos con una cálida bienvenida de un público deseoso de escuchar buena música después de largas horas de esperas. Estos dijeron que sentían por sus compañeros los recortes que había sufrido el festival, muy en sintonía con la situación actual del país.

Comenzaron tocando Floto, canción incluida en su segundo álbum, De mi sangre a tus cuchillas. Continuaron con Motel y Un arpón de Grillos, del primer y el tercer disco respectivamente. Después fue el momento de escuchar los temas de su último LP, Diamantes, considerado por muchos uno de los mejores discos indies del año 2011. On the floor, Dime que nunca lo has pensado, Corazón anguloso, Diamantes y Perlas se suceden. El columpio asesino poco a poco va haciendo que los asistentes entren en su mundo de melodías pop con toques de electrónica. En penúltimo lugar le toca el turno al single y videoclip de Diamantes, Toro. Para finalizar escogen un tema de su primer disco sacado en 2003, Vamos. Algo poco común en los conciertos.

Tras diez canciones y menos de una hora, se despiden.

Vetusta Morla poco se hace esperar. Salen al escenario y comienzan a tocar Mapas. Sólo hace falta un acorde para que los asistentes se olviden de todo. Lo que te hace grande, Cenas ajenas y la archiconocida Copenhague. Pucho tampoco puede evitar hablar de sus compañeros que se han quedado sin actuar. Vetusta Morla continúa con su espectáculo, mezclando temas de su anterior disco, Un día en el mundo, y del último, que en Mayo cumplirá un año, Mapas, reinventado su setlist una vez más. "Descubrimos que al final las palabras que no existen nos pueden salvar", Rey Sol es la encargada de continuar haciendo cantar al público. Tras ella, Un día en el mundo. Con la emotiva Boca en la Tierra, la cinematográfica Baldosas Amarillas y la bella Maldita Dulzura, los asistentes pueden relajarse durante unos instantes y deleitarse con la voz de Pucho.

Era inevitable no fijarse en el enorme espacio vacío que había en la zona premium. Otra maravilla de la organización del festival. Como ya se sabía, pusieron a la venta dos tipos de entradas (tres, si contamos los VIP), las premium, diez euros más caras, y las normales. Allí se pudo ver que unos cuantos pagaron de más por estar en las primeras filas con demasiado sitio libre, mientras que otros se amontaban tras una valla a una distancia excesivamente grande y con la torre de sonido por medio. Definitivamente, esta separación no tenía ningún sentido.

Por si todo esto fuera poco, días antes se creó una gran polémica tras poner grandes descuentos, los del día 27 llegaban al 50%, en el precio de las entradas. Para "solucionarlo" comenzaron a regalar un pase para un acompañante a todo aquel que las había comprado mucho más caras. Según parece no se estaban cumpliendo las expectativas de asistencia y había que remediarlo de cualquier forma.

Volviendo a lo importante, la música, Vetusta Morla enseguida puso a saltar al público. En el río, continúo la fiesta. Sálvese quien pueda hizo gritar a los indignados asistentes, mientras que Valiente y Saharabbey road los hizo bailar. Tras esto, Pucho habló de la crisis, de los recortes del festival y de la lluvia que los había provocado, aunque como dijo, en nuestro país sí sabemos quien es la lluvia. El bidón hizo acto de presencia y la reivindicativa El hombre del saco sonó con una ligera variación en la letra "y poner a cazar elefantes blancos". Se marcharon por unos momentos y Los días raros fue la encargada de poner el principio del fin. "Ciérralos despacio". Para concluir, La cuadratura del círculo, también con cambios para hacer referencia a la polémica con Argentina. Esa noche no se salvó nadie.

Otro apoteósico final de Vetusta Morla y el espectáculo se da por finalizado.

El plato fuerte del hip hop estaba por llegar. Tras los rumores de separación, las ganas por ver a Violadores del Verso para quitarse el miedo eran mayúsculas. Kase.O sale al escenario y advierte una vez más de que Violadores es de por vida y comienza entonces la fiesta de una de las formaciones más exitosas y grandes del hip hop español. Sin parar ni un segundo, el mencionado Kase.O, Lirico y Hate no dejan de intercambiar protagonismo en uno de los conciertos más duros que recuerdo del género. Los hijos predilectos de la capital aragonesa demostraron que no les para nadie. Sonaron de primeras el conocido desafío “Baja el volumen si esta mierda no es real, hijo de puta”, Balantains o Marrones, haciendo hincapié en “Vivir Para Contarlo”. Tras ellos, con La Ciudad Nunca Duerme, Máximo Exponente o El Rey de las Cantinas certificaron que se les echaba de menos sobre un escenario pese a que no acostumbren a sorpresas.

Los Planetas, con su DJ Set, tampoco tuvieron la oportunidad de hacer lo que se había estipulado. Después de tanta espera las dos actuaciones se quedaron muy cortas, temporalmente hablando. Musicalmente, consiguieron que la gente saliera de allí felices de haber disfrutado de unos directos como esos.

Otro fallo, por parte de la organización fue la cercanía de los escenarios, aquellos que no se encontraran bien situados en la zona indie, podían escuchar la música proveniente de los New Beats, incluso el hip-hop.

El sábado, la lluvia volvía a obligar a hacer numerosos cambios. Las actuaciones programadas para el escenario Musicland, el principal (el indie del día anterior), se pasaron al Ámbar (el de hip-hop) y las del Ámbar al del Musicland. Tampoco se supo por qué, pero se hizo. El escenario cuatro, por su parte, un coche situado en la zona de los puestos, fue el gran olvidado.

El barro cubría prácticamente todo. Donde antes había arena normal, en ese momento, parecía que se habían convertido en movedizas, era quedarse un segundo parado y hundirse. Sin embargo, la afluencia de gente era mucho mayor que el día anterior, incluso la carpa, reconvertida en barrizal, estaba repleta.

Carl Cox, el cabeza de cartel, consiguió llenar la lona azul de gente bailando. Habían desaparecido las vallas que separaban a la gente que habían pagado más de los que no y esta vez no había huecos. Los asistentes también pudieron escuchar a Marco Carola, Technasia, D-Formation, The Bloody Beetroots, Steve Lawler y muchos más. Parece ser, que en este caso, la lluvia no fue mucho impedimento, cosa que hace todavía menos comprensible lo ocurrido con anterioridad.

Un primer día caótico hizo que en la mente de más de uno no fuera posible concebir una segunda edición del Musicland Festival. Sin embargo, el ambientazo del sábado y la felicidad de la mayoría de los asistentes por las actuaciones vividas, hacen que esto ya no esté tan claro. Se tendrá que esperar al año que viene para saber que ocurrirá, pero si deciden continuar deben tener en cuenta los innumerables fallos y la organización debe mejorar, pero mejorar mucho.



Por Natalia Márquez @Nataliamc y Juan Talavera @tysby

Fotos Juan Talavera (Flickr)

 

Inicia sesión para enviar comentarios
  • Facebook Page: 420618674634648
  • Flickr: livetheroof
  • Twitter: livetheroof
  • Vimeo: user7989057
  • YouTube: livetheroof
  • External Link: www.spotify.com

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Si necesita más información sobre las cookies que usamos, y cómo borrarlas pulse aquí. También puede consultar nuestro aviso legal