inicio
Jueves, 05 Mayo 2016 08:55

L.A. en Café Casino: Los privilegios de la propiedad conmutativa

Escrito por 
Valora este artículo
(0 votos)

Frente a espejos de principios de siglo, bajo lámparas de araña y frescos dorados, las sillas de madera aguardaban silentes a sus ocupantes. El ambiente neobarroco del Café del Casino, enturbiado por una bruma densa fruto del abuso de la máquina de humo, contribuía a subrayar la oscuridad en la que dormían los instrumentos. La expectación traducida en susurros y miradas de soslayo se diluía bañada en luces azules. El apremio de la última cerveza, el último cigarro. Y fue el sonido del mar quien invitó a los asistentes a reclamar su sitio. El devenir de L.A., encarnado ahora en el Ocean Tour Trío, era inminente.

Aún no sabíamos que asistiríamos a la singular reinvención de una banda que convence en este nuevo registro. Al desarrollo de canciones que funcionan por cuanto tienen de redondas, de bien construidas y, en el caso que nos ocupa, de interpretadas. A una formación y un repertorio que enganchan aunque cambien sus puestos o las notas en la ecuación. Las bondades de la propiedad conmutativa hacen que el resultado siempre sea el mismo, allá dónde se coloquen los factores. Pero no adelantemos acontecimientos.

Living by the ocean”“In América” fueron las responsables de iniciar el recorrido a contraluz. Apenas tomaba algunos segundos más de lo habitual reconocer los cortes incluidos en el setlist pese a que, tanto la puesta en escena como la instrumentación, variaban considerablemente. Volumen contenido, ritmo pausado y sonoridad acústica para dejar las canciones al aire y darles un brillo nuevo. Llejos de resultar plana, esta traslación de tiempos y sonidos mostraba nuevos matices que abrían la puerta a un mundo de posibilidades. Como muestra, Luis Alberto se marcó llegando el final, y a la batería, “Love comes arround”. Aunque casi da pena desvelar los detalles de este bonito experimento, al que se presta con la ayuda de Pep MuletDimas Frías. Un acto de generosidad y transparencia digno de disfrutar en directo.

Guitarra acústica, eléctrica, batería clásica reducida, algunos recursos electrónicos, teclado y voz vestían a la banda. Sentados a escasos tres metros de la primera fila, L.A. podría haber estado en lo alto de un rascacielos. Y es que causa el efecto de un jarrón Ming dentro de una vitrina. Es un derroche de virtud que se admira con distancia y donde sólo él tiene cabida. Asistimos como privilegiados observadores de su universo y, si algo puede achacársele, es que la conexión con el público suele ser una de sus asignaturas pendientes. No así su capacidad de trascender.

Las dulces “Over”“Pictures on the Wall” continuaron allanando el camino hasta que “Mirrorball” subió un poco el volumen y la iluminación. “Oh Why” sonó deliciosa sólo con lo justo. El apartado de versiones incluyó “Sonnet” de The Verve, sentida y creída con Luis Alberto en solitario. Guitarra, teclado y vozarrón dibujaron “Stop the clocks” y Pep se sumó para el suave transcurso de “Under Radar”, con una de las mejores interpretaciones de la velada.

Los tropezones con los botellines de los asistentes era el único motivo de distracción en el hipnótico show de la banda, que se desarrolló con la cadencia de las olas. “Highest place”“Older” llegaron antes del primer aviso de retirada del trío y su aclaración: “nos vemos pronto, con los amplis al 12”. Probablemente sea más satisfactorio dar salida a tanta aptitud cuando uno sube el volumen. Volvieron veloces y, bañados en luces naranjas, nos regalaron la siempre fascinante“Ordinary Lies”. Fue “Outsider” la elegida para cerrar el encantamiento y volver a la realidad. El puesto de merchan a rebosar, los músicos comentando con algunos rezagados, los sentimientos un tanto revolucionados y la vista puesta en la próxima vez.


Por Elena Gato
Fotos: Lorena Lucenilla

Inicia sesión para enviar comentarios
  • Facebook Page: 420618674634648
  • Flickr: livetheroof
  • Twitter: livetheroof
  • Vimeo: user7989057
  • YouTube: livetheroof
  • External Link: www.spotify.com

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Si necesita más información sobre las cookies que usamos, y cómo borrarlas pulse aquí. También puede consultar nuestro aviso legal