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Martes, 01 Diciembre 2015 12:06

Nikki Hill humedece la Custom 

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El pasado Jueves la cantante americana presentó su primer LP ​ ''Heavy Hearts,Hard Fists'' ​ en la Sala Custom de Sevilla, en una orgía sonora eléctrica y soul.

Al filo de las 22.00 alguien debió meter una moneda en la jukebox de algún bar americano anclado en el pasado. El efecto mariposa hizo el resto para que llegara a Sevilla ese sonido a través de la voz de Nikki Hill. Si no es así, no alcanzo a imaginar que clase de hechizo o pacto ha hecho esta artista para en pleno siglo XXI guarde tan pura la esencia y el savoire­faire de otra época.

Como en el inicio del mítico Soul Train Nikki Hill llegó al escenario eufórica,bailando y repartiendo groove.

I got a man​ , tema de su primer EP, blues oscuro y sucio que Nikki sabe dotar de una elegancia mística.A veces canta como un forzudo marinero pidiendo Whisky y otras parece vomitar rosas negras y burdeos.

Ask yourself,​ tiene ese rollo surfero y canalla que incita al baile pero que no se mueve en playas californianas sino en locales polvorientos del Candem americano. Hasta de ambientes sonoros tan turbios como ese Hill sabe hacer sueños húmedos. En está canción se convierte en una Etta James impúdica y canalla.

La versión del clásico del rockandroll de los cincuenta ​ Lights out​ de​ Jerry Bryne​ que se marca la cantante, tiene la actitud y la rapidez del punk y la rudeza del Hard Rock.Como si en su voz esta canción de más de 50 años se nutriese de todo el desarrollo del rock a lo largo de los años.

Con​ I know​ ,viajamos al centro del soul más luminoso, al sonido Motown y en el escenario la banda de tipos duros americanos se convierte en un conjunto de coristas al más puro estilo Diana Ross and the supremes o The ronettes.

Nothing with you ​ balada onírica y volatil. Suenan las guitarras como se hunden los pies en la arena y también como se suben los peldaños de una escalera con prisas.Entre Janis Joplin y el Stand By me de Ben E. King.

Retorno a lo canalla con un trio de joyas,​ Sweet Little Rock and roll​ del maestro Chuck Berry, Mamma Wouldn’t like it ​ canción en la que Nikki Hill se convierte en toda una crooner pero de lo perverso​, ​Trouble​ Personifica en las cuerdas vocales de la cantante al mismisimo Muddy Waters pero como si este estuviera en pleno viaje ácido.

Heavy hearts,hard fists​ tema que le da título a su larga duración, tiene la sensualidad de Gilda quitándose el guante, y la contundencia de Nina Simone diciendo que no tiene nada.

Quien metió la moneda en la jukebox se rasca los bolsillos. Solo tiene para dos canciones y así que procura que produzca la catarsis total:​ Dont’Cry anymore,​ sutil nana que embriaga y hace temblar,baja las defensas para abrir paso al último cañonazo una versión del ​ Twistin’ the night away​ de​ Sam Cooke,​ que hace volver el espíritu al cuerpo y a los pies para cerrar la noche con un último baile

 

Por Aurora Baéz Boza

Fotos MrHipérbole

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