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Miércoles, 08 Octubre 2014 09:18

CURTCIRCUIT: Egon Soda + León Benavente (el sábado los elegidos para la gloria estuvieron en la Bikini)

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Fecha: 4 de octubre del 2014 - Sala Bikini (BCN)

La idea del ciclo Curtcircuit parte de un concepto claro: bandas que presentan a otros grupos o artistas que les gustan. Lo del sábado con León Benavente y Egon Soda, en cambio, fue un paso más allá. Y es que ambos grupos demostraron que lo que une sobre todo a los músicos de ambas formaciones es, ante todo, la amistad.

Después de un verano entero recorriendo el país de festival en festival, la cita del sábado en la Bikini suponía la despedida definitiva del verano y la vuelta a los conciertos en sala. Con rigurosa puntualidad, Egon Soda subían al escenario para hacer lo que mejor se les da: tocar en directo. El público enmudecía con los primeros acordes de ‘Un mundo de zurdos’. La noche no había hecho más que empezar. Poco más de una hora bastó a Egon Soda para dar un buen repaso a su segundo trabajo “El hambre el enfado y la respuesta. El difícil segundo disco de Egon Soda”, ante una Sala Bikini abarrotada y tomarse unos minutos para echar la vista atrás y recuperar ‘Lear’ de su primer trabajo. Tanto en la sala como sobre el escenario se respiraba complicidad. El concierto, breve pero intenso, terminaba con ‘Nueva Internacional, reconvertida, en estos tiempos que corren, en casi un himno nacional.

León Benavente recogían el testigo un año después de aquel primer concierto de presentación en la Ciudad Condal dónde las canciones apenas tenían unos pocos meses de vida. Un año que les ha llevado a cosechar éxitos y encabezar festivales. Y es que para muchos, es como si León Benavente llevaran ya una ‘Década’ sobre los escenarios (y precisamente con esta canción dieron el pistoletazo de salida a su actuación). El repaso a su discografía fue casi íntegro. Tanto, que la única canción que les quedó en el tintero fue ‘La gran desilusión’. Atrás quedaban los nervios de aquella primera actuación, esta vez, se les veía seguros y entregados. Aunque si hubo algo mágico de verdad, sin duda, fue ver a un niño a hombros de su padre totalmente contagiado por el espíritu de los leones. Y es que la energía que desprendía el pequeño siguiendo el ritmo de la percusión desde las últimas filas terminó por contagiar a gran parte del público de alrededor.

Llegados a este punto, me gustaría hacer una pequeña reflexión. Resulta curioso ver cómo, a veces, los puntos de vista de quien vive una experiencia pueden resultar tan dispares según su papel en la función, sus experiencias anteriores, sus expectativas o, simplemente, su punto de mira. Digo esto porque para mí, volver al circuito de salas, supuso chocar de nuevo con la realidad. La realidad de un público (el catalán) que se me antoja, con demasiada frecuencia, el más soso e insulso que habita las salas del país. Y con esa sensación salí de la Bikini tras una noche en la que ambas bandas, desde mi punto de vista, merecían una mayor entrega por parte de los presentes. Sin embargo, charlando unas horas después con Luis Rodríguez (guitarrista de León Benavente) su opinión no podía ser más dispar a la mía. Contradiciendo mis palabras me aseguró haber sentido el calor del público que había hecho de aquella noche algo muy especial. También me dijo que, lo que para mí era una actitud descafeinada él lo interpretaba como un respeto absoluto hacia la música y que más allá de donde alcanzaba mi campo de visión las primeras filas habían sido un auténtico hervidero. Así, que aprovecho desde aquí (por si en algún momento llega a leer estas líneas) para agradecerle sinceramente esa charla. Prometo que, a partir de ahora, intentaré abrir un poco más mi mente.


Y dicho esto me escabullo de nuevo al interior de la sala para contaros que si hubo algo que seguro no olvidaremos los que estuvimos allí esa noche, sin duda, fue el momento ‘Ser Brigada’. Y es que, parafraseando a mi compi y fotógrafa la cosa vendría a ser algo como: "Y ocurrió así... el sábado los elegidos para la gloria estuvieron en la Bikini." Porque no se me ocurre mejor forma de describir la conjunción León Benavente + Egon Soda juntos y revueltos sobre el mismo escenario. Porque la gloria no fue sólo para las bandas, la gloria fue también para todos y cada uno de aquellos elegidos que presenciamos ese momento único. ¡Gracias Curtcircuit por hacerlo posible!

 

Texto por Bitta, @SorBittadelimon

Fotos de Dolo, @Dolopb

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